Limpiaventanas superhéroes. La mejor experiencia de marketing para los niños de un hospital

Los niños del Hospital Presbiteriano de Nueva York recibieron la sorpresa de su vida cuando vieron deslizarse a los limpiaventanas convertidos en todos sus personajes de acción favoritos.

En nuestro día a día nos podemos encontrar historias que se salen de lo normal, pero que sin duda inspiran y pueden servir para que las personas vivan experiencias únicas. En este caso los superhéroes han aprovechado su misión para salvar el día a unos pequeños a los que no se les va a olvidar jamás el momento.

Entonces es cuando aparecen ellos. No son ni el Capitán América, ni Batman, ni Spiderman. ¡Son limpiacristales! unos superhéroes anónimos disfrazados de los míticos personajes de cómic. Esta es la iniciativa de un hospital infantil para que los pacientes, niños que están ingresados, puedan tener un momento de diversión y romper con la rutina de su día a día.

Los trabajadores de la empresa de limpieza están acostumbrados a bajar por los laterales de edificios con arneses y hacer su trabajo. Pero en el momento en el que se ponen el disfraz, comienzan a actuar como verdaderos superhéroes.

Desde el momento en el que aparecen para realizar su tarea, los pacientes y personal del hospital se reúnen frente a los ventanales para interactuar con los héroes.

El trabajo normalmente lleva unos 45 minutos, que se convierte en hora y media, el doble de tiempo, al disfrutar de esta experiencia. Ellos son los encargados de limpiar, pero esta vez también asumen la misión de alegrar el día a los pacientes más pequeños.

La compañía electrónica Philips ha conseguido viralidad a través de campañas más emotivas y apoyando y creando acciones sociales. Y esta vez ha tomado ejemplo de esta increíble historia.

Aprovechando la emotividad de la acción de marketing, ha creado un anuncio en el que aparece la historia de un hombre que, vestido de Spiderman, recorre la ciudad con prisa sin pararse a dar explicaciones a las miradas de asombro por su atuendo.

¿Su objetivo? llegar a su trabajo: el hospital infantil en el que se desliza por las paredes como limpiaventanas y alegrar el día a los pacientes ingresados en él.

Tanto la realidad como la ficción de esta historia son una buena iniciativa que saca a los personajes de la gran pantalla para acercarlos a un lugar donde pueden salvar el día, simplemente provocando una sonrisa.

El fenómeno “Deadpool”: el marketing que rompe la cuarta pared

Con unos cuantos días en cartelera y tras una campaña de marketing como ninguna, no podíamos esperar otra cosa que ver al antihéroe más sarcástico en acción. El marketing del último estreno, que ya ha batido récords de taquilla en USA y que apunta como mejor del año en España, ha sido calificado como innovador y único. Algunas webs y medios especializados se han atrevido incluso hasta calificar la campaña de marketing como la mejor de la historia del cine. Pero la cuestión es ¿Por qué se considera tan ambiciosa?

Digamos en primer lugar, que Deadpool es la película perfecta para el marketing experiencial. El personaje de culto de Marvel, conocido entre el público por romper la cuarta pared, por su sacarmo y cierto humor negro en sus comentarios, es un filón para que los equipos de marketing se pongan manos a la obra y saquen de su protagonista Ryan Reynolds toda la popularidad que él mismo esperaba, sobre todo a través de sus diferentes perfiles en redes sociales. Tengamos en cuenta que se dice que el actor lleva más de una década intentando convencer a la gran industria de Hollywood del potencial cinematográfico del también apodado “Mercenario Bocazas”.

La campaña no es de ahora. Los fans de Deadpool llevan frotándose las manos durante todo el año pasado y lo que llevamos de 2016 con el personaje de la máscara negra y roja.

El marketing de intriga que se ha venido llevando desde 20th Century Fox está siendo cuanto menos original. Es el caso del gran cartel con un jeroglífico con varios emoticonos de la película, y la fecha del día 12 de febrero, que provocó que muchos se preguntaran qué demonios es lo que quería transmitir tal mensaje. El significado viene a descifrarse en algo así como “Dead” “Poop”. Lo mejor de la campaña es cuando su protagonista entra en el juego contestando vía Twitter la propia interpretación de la pancarta con el siguiente tweet: “Just 29 days til, “Skull Poop L”! .

Demasiado friqui ¿Verdad?

Deadpool

Característico del personaje son los insultos que suelta de vez en cuando. Con más de 4,2 millones de visitas en YouTube, es una de las acciones más exitosas de la campaña: el vídeo compartido por el propio Ryan Reynolds por Halloween con niños disfrazados de personajes de X-Men.

Pero la sensibilidad tampoco ha dejado impasible al héroe del cómic, donde promueve la autoexploración para concienciar a los hombres sobre el cáncer de testículo. Como no, el protagonista es el propio Reynolds enfundado en el traje Deadpool, dando unos consejillos para prevenir la enfermedad. Sin duda una original forma de viralizar. Se espera que la difusión, con nada menos que 1,9 millones de visitas, supere al clip de Halloween.