Malasaña 32, el terror cinematográfico español más real

Malasaña 32 es la película de terror española basada en hechos reales que inaugura los estrenos de nuestras salas en 2020. Uno de los barrios más de moda de la capital ahora también se convierte en el epicentro de una historia que hará temblar de miedo a los espectadores.

El barrio de Malasaña es uno de los más famosos y atractivos de Madrid. Tanto es así, que su ubicación se ha convertido en todo un atractivo tanto para madrileños, como para los visitantes y turistas que acuden a la capital.

Lo curioso de este barrio es que se conoce por ser un lugar alternativo y vanguardista, circunstancia que nada tiene que ver con esta película ambientada precisamente allí, y totalmente fuera del contexto que caracteriza a esta zona en la actualidad.

A partir de ahora también, y gracias a esta nueva historia, Malasaña cobrará más morbo.

La razón es que varias de sus localizaciones, entre ellas un edificio situado en el emblemático barrio (fachada de la calle San Bernardino esquina con la calle Dos Amigos) lo han convertido en protagonista de la acción.

Los hechos del terrorífico film que se han grabado allí mismo y en sus inmediaciones y la campaña que está generando el film, han propiciado que aumente el tránsito de viandantes.

Malasaña 32, una película de terror en el centro de Madrid

La película del catalán Albert Pintó está ambientada en el año 1976. En plena transición, una familia rural se traslada a Madrid, tal y como hicieron muchas familias en esa época. Lo que en principio parece el principio de una nueva vida más próspera, se convertirá en una pesadilla por culpa de una extraña presencia en el edificio, ya que tal y como dice el abuelo de la familia en la película: “en esa casa ya vive alguien”.

Para tranquilidad de los habitantes de la calle Manuela Malasaña en la vida real, el número 32 de la calle no existe, ya que la calle termina en el número 30. Esto sin duda evitará que la película genere más pesadillas de las necesarias a más de uno.

Basada en hechos reales

Pese a que el edificio no existe en la vida real, no muy lejos de donde se ubicaría su hipotética ubicación ocurrieron numerosos crímenes a lo largo del siglo XX. Desde apariciones de cadáveres, hasta macabros asesinatos, de ahí que Albert Pintó haya escogido precisamente este barrio, conocido hoy en día por otras razones, que nada tienen que ver con el crimen ni el terror.

Además, los productores de la película insisten en que uno de sus puntos fuertes es el terror que surge desde lo cotidiano, desde un escenario con el que el público español se puede sentir identificado. Estamos acostumbrados a producciones americanas, con escenografías que nos son extrañas, pero con Malasaña 32 sentiremos cada escena más cercana a nuestra propia realidad.

Actores menos conocidos

La elección de los actores para Malasaña 32 tienen como punto clave la siguiente frase del director: el terror da más miedo cuando a los personajes no los conoces tanto”. Es un punto de vista muy interesante, ya que es cierto que, cuando un actor es muy conocido por otros papeles, es más difícil para el público sumergirse de lleno en la historia.

Una de las caras más conocidas de la película quizás le parezca un novato a más de uno, debido a que no estamos acostumbrados a verle como le veremos en esta película. Se trata de Javier Botet, actor de reconocido prestigio mundial en películas de terror como Expediente Warren: El caso Enfield” o las dos entregas de la adaptación de la novela de Stephen King, “IT”.

En dichas películas, Botet siempre ha aparecido muy caracterizado, mientras que en esta película se mostrará de manera natural, interpretando a un personaje más corriente.