El remake de IT siembra el marketing de terror

El remake de IT se vuelca con diferentes estrategias de marketing, como la posibilidad de visitar la casa embrujada a través de la experiencia ‘The IT experience: Neibolt House Hollywood’ o ‘IT Float: A Cinematic Virtual Reality Experience’ con la oportunidad de estar frente a Pennywise.

¿A quién no aterró Eso cuando la miniserie que narraba sus horrores llegó a nuestras pantallas, allá por 1990? Pennywise, el payaso basado en la novela de Stephen King, evitó que durante una buena temporada durmiéramos tranquilamente. Y ahora, diecisiete años después, el remake en forma de película se propone recordarnos aquel trauma.

Este viernes 8 de septiembre el último film inspirado en la obra del maestro del terror vuelve a los cines, y Warner Bros no ha querido desaprovechar la oportunidad de marketing que supone:

 

The IT experience: Neibolt House Hollywood. Sólo para los más valientes

Imagina adentrarte en una de las localizaciones más famosas de la historia y salir para contarlo. Esta es la idea de The IT experience: Neibolt House Hollywood en Los Ángeles.

En esta particular casa embrujada, el personaje de Georgie (el niño que pierde su velero de papel en una alcantarilla) te guía a través de su interior mientras te topas con escenarios sacados de la película y actores caracterizados. Y como no podía ser de otra forma, sus visitantes acaban en lo más profundo del subsuelo, cara a cara con Pennywise.

La atracción dura unos veinte minutos, y sólo pueden entrar siete personas a la vez, representando al “Club de los Perdedores”.

 

IT: Float. A Cinematic Virtual Reality Experience. La realidad virtual que te hará temblar

Por si una aterradora experiencia en una casa tétrica y medio derruida en busca de un monstruo con apariencia de payaso fuera poco, la productora lanzó hace algunas semanas IT: Float, un paseo creado para plataformas que aprovechan la realidad virtual o los vídeos 360º a través del tráiler de la película.

En el vídeo, entramos de lleno en las alcantarillas de la ciudad de Derry, desplazándonos despacio y con cautela hasta descubrir el mal que permanece en el recodo más profundo de sus entrañas. Desde luego, nada recomendable si le tienes miedo a los payasos.