Actualidad L’Oréal y su Waterproof máscara de pestañas. Una estrategia below the line a prueba de lágrimas

L’Oréal y su Waterproof máscara de pestañas. Una estrategia below the line a prueba de lágrimas. Acciones Marketing
L’Oréal ha llegado hasta sus últimas consecuencias a través de una nueva acción: demostrar que su novedosa apuesta, una máscara de pestañas waterproof es lo suficientemente resistente y permanece intacta frente a sus enemigos número uno, el agua y la humedad, durante largas horas.

14 octubre 2015

Si se trata de probar la efectividad de un producto, las marcas no se lo piensan. Es cierto que los tests de resultado llevan muchísimo tiempo en el mercado como estrategia publicitaria, y concretamente en el campo de la belleza funcionan realmente bien.

Esta vez la marca de cosméticos mundialmente conocida L’Oréal ha llegado hasta sus últimas consecuencias a través de una nueva acción: demostrar que su novedosa apuesta, una máscara de pestañas waterproof es lo suficientemente resistente y permanece intacta frente a sus enemigos número uno, el agua y la humedad, durante largas horas.

¿Cómo convencer al público femenino de su eficacia?

Sin duda de una forma creativa y original. La agencia McCann México, encargada de llevar a cabo la acción, no por tópico, sino más bien porque es el público femenino es el que más demanda este tipo de productos, seleccionó e invitó a 100 mujeres mejicanas a ver una película en el cine. Pero no cualquier proyección. Nos referimos a la romántica imposible love story “Titanic”, taquillera de los años 90, ante la que es realmente difícil mantener las lágrimas durante al menos 162 minutos, de los 195 que dura la sesión. Hasta la fémina más valiente cae como la que más.

Así y bajo la idea de que a las mujeres les encanta demostrar sus emociones pero, eso sí, sin arruinar el maquillaje, la marca francesa aprovechó la oportunidad y decidió que este era el momento ideal para poner a prueba de lágrimas su Waterproof mask.

Una estrategia below the line en la que poco antes de entrar a la sala, una por una, cada una de las chicas fue maquillada individualmente y asesorada por profesionales y maquilladores expertos de la casa, que aprovecharon la ocasión para ofrecer otros productos complementarios.

Una vez listas y antes de pasar a disfrutar del momento se les hizo una foto previa a la entrada. Una oportunidad única, pues no todo el mundo tiene la suerte de ser protagonista en una sesión de fotos.

Lo mejor de todo es el momento después. Cuando salieron se les volvió a fotografiar con el objetivo de comparar el resultado. ¡Increíble! Las chicas salieron intactas. Sin rastro de lágrimas negras.