Actualidad La Estrella de la Muerte se imprime en 3D con ‘Rogue One’

En pleno centro de Madrid, en la Puerta de Alcalá se ha instalado una gran impresora 3D durante varios días que imprime la ‘Estrella de la Muerte’.

04 Enero 2017

Acciones Marketing

En pleno centro de Madrid, en la Puerta de Alcalá se ha instalado una gran impresora 3D durante varios días que imprime la Estrella de la Muerte, la primera gran estación espacial que aparece en la primera entrega de la saga Star Wars.

El pasado mes de diciembre se estrenó el primer spin off de la saga intergaláctica por antonomasia. ‘Rogue One: una historia de Star Wars’, una vez más se ha convertido en éxito seguro para la factoría Lucasfilm y su distribuidora Disney.

La vuelta a los orígenes con una historia sobre los rebeldes ha hecho inevitable que Disney pusiera en marcha la máquina activando varias campañas de marketing. En Madrid se ha podido disfrutar la creación de una Estrella de la Muerte con una gran impresora 3D.

La Estrella de la Muerte apareció por primera vez en 1977 y se convirtió en un referente de la trama que ha llegado hasta nuestros días. Muchos son los misterios de aquella titánica construcción que a día de hoy sigue dando de qué hablar.

El proyecto que nació en Estados Unidos ha resultado todo un éxito. Posteriormente se ha trasladado a Madrid para que los fans puedan disfrutar de esta experiencia de marketing. Frente a la céntrica Puerta de Alcalá se instaló esta impresora en un primer momento completamente vacía, para que los viandantes pudieran disfrutar de su creación poco a poco.

Esta particular Estrella de la Muerte está basada en el diseño de la original. Con dos metros de diámetro y más de 100 kilos de peso, está fabricada de poliéster termoplástico. Se ubica dentro de un gran contenedor transparente de 28 metros cuadrados para el disfrute de cualquiera que quiera acercarse a verla.

La impresora fue creada específicamente para este proyecto, convirtiéndose en la más grande del mundo en su categoría, siendo 15 veces más rápida que cualquier otra. En un principio estaba previsto que su construcción durara 7 días, pero finalmente se ha montado en 12 días de forma ininterrumpida. Un tiempo que asegura un producto de calidad del que Darth Vader estaría orgulloso.

Para que la interacción con la atracción pudiera verse reflejada en redes, incitaron a sus visitantes a compartir foto del momento bajo el hashtag #DeathStarMission. Una buena forma de llegar a la gente desde una galaxia muy, muy lejana.